jueves, 26 de marzo de 2026

DADY GALLARDO: "COMO ENTRENADOR TRATO DE SER MUY ABIERTO, PODER ESCUCHAR. LIDERAR DESDE UN ROL, NO POR IMPOSICIÓN SINO POR CONVENCIMIENTO."

Revivimos una nota con un símbolo del handball riverplatense e histórico ex técnico de la Selección Argentina con Los Gladiadores.


– ¿Cuál es tu primer recuerdo del handball?


– Es del día en que mi mamá me mandó al club (River) para que hiciera alguna actividad (yo hacía más fútbol y voley en el Colegio Don Bosco y handball en la hora de Educación Física). Así que ahí fue que lo vi, me gustó y empecé a jugar.


– ¿Cuál es la importancia de tu familia dentro de la práctica de este deporte?

– Fue fundamental, tanto en mi época de jugador como de entrenador. Mi vieja me abrió el camino cuando me mandó al club para lo que terminó siendo mi profesión. Mi viejo siempre fue muy compañero y, cuando empecé a jugar al handball, él se acercó, pasó a ser parte de la subcomisión y después terminó siendo presidente e hizo toda su carrera dirigencial. Fue un apoyo desde cuando comencé a hacer cualquier deporte hasta el último día de su vida que estuvo al lado mío, me apoyó, me aconsejó y fue sin duda mi primer fan. Después, el apoyo de mis hijos fue también fundamental para mi desarrollo.

– ¿Cuando nació el amor por River?

 – Desde que nací en realidad. Mi abuelo y mi tío abuelo eran dirigentes de River. Mis viejos se conocieron en River y yo antes de tener el documento tenía el carnet de socio, viene de herencia familiar. Es el club que me formó en lo personal y sobre todo en lo profesional. Hice toda mi vida federada en el club, mi vida profesional sigue hoy ligada al club después de 30 años. Ha sido una marca muy importante… El deseo de mi abuelo fue que tiraran las cenizas en la cancha de River y así fue. El deseo de mi viejo también fue ese y pude cumplirlo.

 – En tus comienzos como jugador, ¿cuáles fueron los objetivos que te planteaste?

– Como jugador, llegar a jugar en la Primera del club, cosa que logré, aún no siendo un gran jugador, ni mucho menos tampoco. Me hubiese gustado llegar a jugar en la Selección, pero no llegué a estar, ni a jugar en preselección, ni siquiera en Femebal, lo que me asegura que no era un buen jugador.


– ¿De quienes aprendiste? Tanto como técnico y como jugador.

– Tuve muchos entrenadores muy buenos, con sus diferentes formas, y aprendí de todos.  En cuanto a jugadores, cuando empecé a entrenar con la Primera había un equipo de monstruos donde estaban Bono, Simonet, Straffe, Néstor García, “el Gordo” Ambrosoni, Marcasoli, Beto Jung… ¡todos cracks! Yo era un pibito que recién entraba y aprendí mucho de ellos. Entrenadores muchos, Daniel González “el Conejo”, Luis Bravo, Ricobelli, Adolfo Tami, de todos aprendí mucho.

– Definite como entrenador.

– Es una pregunta media complicada, porque estaría bueno que otros me definan como entrenador. Trato de ser primero buena persona, poder transmitir los valores que me enseñaron mis viejos, mi familia. Fundamentalmente, trato de ser muy abierto, poder escuchar. Liderar desde un rol, no por imposición, sino por convencimiento. Ponerme en un lugar de observación para que los jugadores estén bien cómodos y a gusto. En definitiva, eso es lo que nos da resultado.


– Llevaste a la Selección Argentina a un lugar destacado. ¿Cómo se dio ese proceso?

– Primero, en mi formación traté de perfeccionarme y hacer mejor las cosas para cuando pudiese llegar a lo más alto. En cuanto al proceso, empezamos con categorías formativas, allá por el 2005 en Femebal. Luego, en 2006, tuve la posibilidad de dirigir la Selección, estaba entre la Mayor y la Juvenil. Trataron de juntarnos con Mauricio Torres pero preferí no hacerlo por diferencias de formas, de lo técnico y táctico, y salió la posibilidad de dirigir la Selección Juvenil. Con ese grupo de chicos se trabajó especialmente en la parte psicológica, para generar jugadores que estén preparados para ganar en los momentos en que hay que ganar a equipos que son mejores. Con ese grupo nos fue muy bien: llegamos a la semifinal del Mundial de 2007 en Bahrein, y ahí nos ofrecieron la Selección Mayor con el objetivo de clasificar a Londres. Lo que hicimos fue juntar tres generaciones de jugadores, que no es un tema menor. Tratamos de acomodar todo eso, y llegamos sin duda a lo más alto del handball argentino: estar seis años entre los mejores 12 del mundo, clasificamos a los dos Juegos Olímpicos del ciclo y hubo grandes actuaciones en el Mundial de Bahrein en Juveniles, el Mundial de Egipto en Junior, el Mundial de Suecia 2011 y el de Qatar 2015. Luego, Londres 2012 y Río 2016, que fue lo más destacado de las selecciones de Sudamérica a nivel mundial.

– ¿Cómo están las inferiores del club y cómo ves a un conjunto de Liga con bastante juventud?

– Las inferiores están muy bien, se está haciendo un muy buen trabajo. Hay muy buenos profesores, con buena base tanto en varones como en mujeres. Hay varios nombres con mucha proyección para ser buenos a nivel internacional. 

 – ¿Un deseo para este año?

– En lo personal seguir trabajando en “mi glorioso River Plate” y seguir construyendo para que mejore, aportando lo que pueda aportar. Fundamentalmente eso, poder estar tranquilo y, en definitiva, ser feliz como lo estoy siendo. Eso, nada más.


GRACIAS ENORMES DADY!! LO MEJOR PARA 2026!! RIC DEBELJUH









domingo, 15 de marzo de 2026

TOMÁS GIOVAGNOLA: "NOS VEMOS MÁS MADUROS Y CON GANAS DE COMPETIR EN LOS PRIMEROS PLANOS"

 "UN PIVOTE LUCHADOR Y QUE MARCA PRESENCIA POR SU ESPÍRITU Y SU JUEGO. 2026 PUEDE SER SU AÑO!" RIC



¿Cómo comenzó tu relación con el handball?


Mi relación con el handball arrancó a los 7 años, yo jugaba al fútbol en Harrods, y en el playón de al lado había unos chicos jugando al handball y me encantó. Después terminé de conocerlo en el colegio y fue ahí donde terminé de enamorarme de este deporte.


¿Cómo fue hasta tu trayectoria deportiva?


La verdad que no me puedo quejar, tuve la suerte de representar a argentina en sub 19 y sub 21, arranqué a jugar en liga a los 17, pude entrenar con los más grandes de mi club, a los que vi salir campeones de todo y también puedo decir que yo también salí campeón con la primera de mi club. Así que es un balance totalmente positivo


¿Cuáles han sido los técnicos más importantes para tu evolución?


No creo que haya técnicos más importantes que otros, yo siempre fui partidario de exprimir y sacar lo mejor de cada entrenador que tuve. Pero al que más jugó le pude sacar es a Pablo Sznitowski, es un gran entrenador que me ayudó a formarme muchísimo como jugador y persona.


¿Tenés referentes en el handball?


Los más referentes que tuve de chico fueron el tano Plati y los Portela

Me crie viéndolos jugar a ellos, así que adopte un estilo de juego bastante parecido

¿Cómo ha sido el año del equipo?


No fue el mejor de los años siendo sincero, es la primera vez en muchos años que no clasificamos a un súper 8 y eso es un baldazo de agua helada para nosotros que somos enfermos de la competencia


¿Qué rivales fueron los más difíciles?


Todos los rivales son difíciles y parejos en este nivel, hoy por hoy está todo muy físico y gana el que menos se equivoca.


¿Siempre jugaste como pivote?


Mis inicios fueron de extremo derecho, pero en cadetes empecé a tener más protagonismo de pivote

¿Cómo te definís como jugador?


Apasionado y luchador.


¿Qué podrías mejorar de tu juego?


Podría mejorar un punto más en el aspecto defensivo y la mejora de las tomas de decisiones


¿Cómo viviste el primer súper clásico?


La verdad que muy tranquilo, lo tomé como un partido más y con la misma responsabilidad con la que me tomó todos los partidos, pero siempre es un plus tener a boca en frente

¿El gol que mas te gustó del 2025?


Yo creo que alguno que hice en algún tiro libre en pasivo o el globito a boca en el último minuto


¿Cómo ves al equipo para este 2026?


Nos veo más maduros y con ganas de volver a competir en los primeros planos.

¿Qué es River para vos?


River es mi cable a tierra, mi casa, mi familia. Siempre es lindo estar con amigos y más si es adentro del 40x20


¿Un sueño en lo deportivo?


Jugar un juego olímpico o algún torneo con la selección mayor


Gracias Tomi, el deseo de un 2026 a pleno! Ric Debeljuh